
Escrito por Viviana Sosman para EMOL, Punto Mujer.
Como hemos visto en columnas anteriores, los adolescentes padecen una serie de angustias y contradicciones que, en muchas ocasiones, no son capaces de transmitir a través del lenguaje. Aquello que no puede ser pensado ni simbolizado en palabras es puesto en el cuerpo, por esto el dolor aparece entonces como una forma sustituta de expresión.
Somatizar, es decir poner el conflicto en el cuerpo es una conducta bastante corriente entre los adolescentes, el joven no elige que le ocurra esto de manera consciente, las somatizaciones, corresponde al terreno de lo inconsciente.
Ciertas
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