
Una paciente de catorce años me comentó hace algunos días:
“Estoy preocupada, no sé como serán estas fiestas. Ojala que mis papás se repartan entre ellos los días importantes, es decir, la Pascua y el Año Nuevo para no sentirme tan tironeada. Igual me preocupa como va quedar el otro con el que no voy a estar, especialmente mi papá porque lo veo como más complicado con el tema”.
Posibilitarse algo bueno
Evidentemente es muy doloroso pasar la Navidad y el Año Nuevo con la mamá si el papá queda muy mal y no logra encontrar alternativas para estar bien






