
Las madres y los padres tenemos muchas ilusiones respecto de cómo serán nuestros hijos. Antes de tenerlos los soñamos perfectos, poseemos muchas expectativas respecto de lo que será su vida. En general nos resulta doloroso reconocer las limitaciones e imperfecciones de nuestros hijos. Aceptarlos como un sujeto real con gritas y fisuras es un trabajo, que requiere elaboración.
Magdalena dice:” a mis papás les importan mucho mis notas, que yo rinda bien en el colegio, me siento como una máquina que entrega buenas calificaciones para que ellos estén contentos. Cuando no me va según los estándares de excelencia de mi
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La PSU forma parte de un rito para muchos y la manera en que cada joven vive esta experiencia es muy importante. Es normal que la ansiedad y el nerviosismo se hagan presentes en estas últimas semanas, pero hay que cuidar que estas sensaciones no influyan negativamente en el rendimiento. 


