
Algunos jóvenes tienen clarísimo qué quieren estudiar, y otros no.
En muchos casos, la desorientación vocacional da cuenta de un déficit en el proceso de la elaboración de la identidad; tarea fundamental de la adolescencia.
Es frecuente que los adolescentes consulten porque no se saben qué carrera escoger y los padres se angustien mucho, sintiendo que puede ser algo muy complicado e incluso peligroso que su hijo "pierda un año".
Ese "perder" visto de otra manera, puede constituir una inversión, un período dedicado a conocerse más; un tiempo para que el joven adquiera mayor madurez y se haga cargo de
(Leer más)


