
Como hemos hablado en columnas anteriores, no hay recetas para educar a los hijos, ser padres es una tarea muy personal que se recrea con cada hijo, según las necesidades particulares de cada uno. A ser padre no nos han enseñado por eso vamos aprendiendo poco a poco. El padre que pone límites es un padre que se va construyendo desde la experiencia, según lo que siente que sus hijos van necesitando.
Durante la adolescencia se deben limitar los horarios, el dinero, la sexualidad y cierto tipo de actividades, entre otros asuntos que van surgiendo.
A continuación un ejemplo de
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