
Escrito por Viviana Sosman para EMOL, El Mercurio Online.
En la columna anterior hablábamos de como las mujeres hemos sido educadas para estar atentas a las necesidades de los demás. Nos cuesta mucho legitimar y defender lo inherente a nosotras mismas; constantemente dejamos de lado lo propio y no sabemos pedir.
Aquí algunas nuevas ideas para reflexionar:
Permiso para el ocio:
Las mujeres no nos damos permiso para simplemente estar. Vivimos constantemente enjuiciándonos. No cuesta mucho el ocio, creemos que siempre deberíamos estar haciendo algo. Es necesario que aprendamos a darnos permiso para cocinar, leer, jardinear, ver televisión, escribir, pintar,

