
La capacidad de experimentar culpa es propio de la mente humana, es necesario entenderla como una herramienta que abre camino a la reparación.
Muchas veces experimentamos culpa en relación a cómo hemos actuado o pensado y sentido respecto de nuestras, parejas, hijos, jefes, amigos y compañeros de trabajo.
La idea es realizar un trabajo comprensivo que despierte sentimientos amorosos, y compasivos con nosotros mismos, porque éstos son los que nos darán la fuerza para enfrentar lo que no nos gusta y nos permitirán generar distintas alternativas de reparación.
“Perdona no pude hacerlo distinto en ese momento, sabía que estabas enferma
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